La escasez de agua impulsa a las personas a almacenar agua en los hogares, lo que puede aumentar el riesgo de contaminación del líquido y dar lugar a la cría de mosquitos portadoresdel dengue, la malaria y otras enfermedades.
La calidad deficiente del agua puede aumentar el riesgo de enfermedades diarreicas, como el cólera, la fiebre tifoidea y la disentería, y de otras infecciones transmitidas por el agua. La escasez de agua puede ocasionar enfermedades como el tracoma (una infección ocular que puede generar ceguera), la peste y el tifus.